Una educación es un libro de memorias publicado por la estadounidense Tara Westover en 2018. Se trata de un relato autobiográfico en el que la autora repasa su vida desde la infancia hasta los treinta y dos años de edad, momento que coincide con la publicación de la obra. Estas memorias se organizan en cuarenta capítulos divididos en tres partes.
En la primera parte se narra la infancia de la protagonista. Tara nace en una comunidad rural de la zona montañosa del estado de Idaho, en el noroeste de Estados Unidos. Sus padres son mormones preparacionistas, es decir que creen fuertemente que se acerca el fin del mundo y se preparan para ello. Es la menor de siete hijos. La familia vive en una casa precaria en los alrededores de Buck's Peak, una montaña imponente. La región es poco habitada, y muchas de las personas que viven allí también son mormonas. De hecho, otros miembros de la familia, como las tías y los abuelos de Tara, también son mormones, pero su padre es especialmente radical y extremo en sus creencias y hábitos. El hombre es presentado en la novela como Gene y la madre como Faye, pero estos nombres son ficcionales, al igual que los de algunos hermanos. Gene se dedica al desguace de chatarra: desarma automóviles y revende piezas metálicas; mientras que Faye es herbolaria, curandera y comadrona, es decir, asiste partos por fuera del sistema hospitalario.
El padre de la protagonista desconfía plenamente del gobierno y el estado, por lo que su familia vive afuera del sistema: los hijos no van al colegio, no realizan controles ni tratamientos médicos y no poseen documentos de identidad. De hecho, la protagonista no conoce su fecha exacta de cumpleaños porque no le tramitan un certificado de nacimiento y los padres no recuerdan con precisión qué día ha nacido. La paranoia del padre es tal que ni siquiera permite que la familia reciba atención médica en situaciones extremas. Por ejemplo, cuando Tara es chica, tienen un accidente de auto, la madre sufre una grave lesión cerebral y el padre la lleva a recuperarse en casa, tomando preparaciones a base de hierbas. La protagonista narra cómo la mujer tiene hematomas en la cara y terribles dolores de cabeza durante años tras el accidente.
La infancia de Tara termina cuando Tyler, uno de sus hermanos mayores, se va de casa para estudiar en la Universidad Brigham Young, una institución privada mormona en Utah. Desde ese momento, Tara debe reemplazar a su hermano trabajando en el desguace de metales, donde está expuesta a condiciones peligrosas. Con frecuencia se hace graves heridas e incluso está expuesta a riesgos letales. A medida que crece, lee los libros sagrados mormones en un esfuerzo por educarse de manera autodidacta, y se empeña en tomar clases de canto, baile y teatro, a pesar de que su padre cree que estas son actividades poco decentes. Estos aprendizajes le van ofreciendo la posibilidad de vivir de otra manera y de dejar la casa paterna. Cuando Tara llega a la adolescencia, comienza a sufrir abusos físicos y psicológicos por parte de su hermano mayor, Shawn. Este maltrato termina de convencerla de su necesidad de salir de la casa paterna. Entonces estudia y, con esfuerzo, aprueba el examen de ingreso a la universidad.
En la segunda parte, Tara comienza su primer año en la Universidad Brigham Young. Tiene muchas dificultades para adaptarse a su nueva vida, ya que nunca ha estado escolarizada. No sabe estudiar, tiene poco dinero y sus hábitos son tan extraños que le cuesta convivir con sus compañeras de apartamento. Obtiene una beca por pertenecer a una familia de bajos recursos y debe esforzarse muchísimo para aprobar todas las materias y no perderla. Durante las vacaciones de verano vuelve a casa y trabaja en el desguace. Mientras está allí, Shawn vuelve a golpearla e insultarla. Hacia el final de las vacaciones, la joven tiene varios problemas de salud. Tara regresa a la universidad y comienza a conversar con el obispo de su iglesia sobre sus problemas familiares. El hombre le ofrece sus consejos, tanto espirituales como prácticos, e incluso la ayuda a obtener el dinero necesario para pagar la renta y un tratamiento odontológico de urgencia. En su segundo año en la universidad, se siente un poco más cómoda porque va aprendiendo a estudiar. Durante las vacaciones de Navidad, Shawn abusa sexualmente de su hermana en el estacionamiento de un supermercado cerca de Buck's Peak. Enseguida le dice que ha sido un juego y ella se convence de que se trata de un malentendido.
Durante su último año de universidad, el padre de Tara sufre un grave accidente y parece que no va a sobrevivir. La protagonista vuelve a casa y pasa un tiempo allí asistiendo a la madre en el tratamiento con hierbas medicinales, ya que Gene se niega rotundamente a ser hospitalizado, a pesar de que ha sufrido gravísimas quemaduras durante una explosión en el depósito de chatarra. Inesperadamente, tras algunas semanas, el hombre se recupera. Gracias a esta experiencia, los preparados de hierbas de Faye se vuelven muy célebres en la región, entendidos como remedios milagrosos. La madre de Tara comienza, así, a desarrollar un negocio muy exitoso y a ganar mucho dinero, al mismo tiempo que su padre se vuelve improductivo a nivel laboral. Tara regresa a la universidad y, gracias al apoyo de un profesor, obtiene una beca para participar de un programa de intercambio en la Universidad de Cambridge, en Reino Unido.
En la tercera parte del libro se relatan las experiencias de la protagonista como académica en formación. Durante su intercambio, conoce al profesor Jonathan Steinberg, quien la estimula a realizar sus estudios de posgrado. Así, la joven obtiene una prestigiosa beca y realiza un posgrado en la Universidad de Cambridge, concentrándose en el estudio de la historia de las ideas. Aunque se siente cada vez más adaptada a la vida académica, tiene dificultades para establecer vínculos sociales. Sus compañeros pertenecen a clases acomodadas y poseen más capital cultural que ella, por lo que, con frecuencia, se siente ignorante o poco sofisticada. Cuando escucha comentarios y opiniones de sus compañeros, a menudo se enfrenta a sus propios prejuicios y se da cuenta de la enorme influencia que han ejercido las ideas de su padre en su propio pensamiento.
Durante unas vacaciones, la protagonista vuelve a Buck's Peak y se entera de que Emily, la esposa de Shawn, también es víctima de sus ataques violentos. Poco tiempo después, Audrey, la única hermana de Tara, le cuenta que también ha sido abusada por él. Ambas se ponen de acuerdo para hablar del tema con los padres y evitar que Shawn continúe haciéndole daño a más personas. Les preocupa que pueda atacar a los más pequeños de la familia. La protagonista habla al respecto con su madre, quien le promete que conversará al respecto con el padre. Hablando con Faye, Tara cobra noción de que su madre ha sufrido durante mucho tiempo por los pensamientos y hábitos poco saludables de Gene.
La protagonista comienza sus estudios doctorales en Cambridge. Decide dedicar su tesis a investigar el mormonismo como movimiento intelectual. Es un tema original y su tutor la apoya. Aunque tiene dudas al respecto, decide visitar a su familia en Navidad. Durante un paseo en auto, Shawn le dice que está enojado con Audrey y que la matará. Preocupada por la amenaza, la protagonista habla directamente con Gene. Le dice que el hermano tiene un comportamiento violento y peligroso. Sin embargo, el padre, en negación, se enoja con ella, le dice que no tiene pruebas y que no debería hacer ese tipo de acusaciones. Luego, Gene le cuenta todo a Shawn, que se presenta en la casa con un cuchillo ensangrentado y maltrata nuevamente a la protagonista, esta vez enfrente de sus padres, que no hacen nada para protegerla. Tara huye de la casa, perturbada y asustadísima por el nivel de violencia de su hermano.
De vuelta en Cambridge, recibe una carta de Audrey. La hermana ha cambiado de actitud: ya no cree que Shawn sea peligroso, sino que asegura que ha sido salvado por Dios. Por el contrario, la familia considera que es Tara quien está poseída por el diablo. Al recibir este mensaje, se da cuenta de que su relación con su familia está irremediablemente dañada: le ofrecerán limpiar sus propios pecados arrepintiéndose de lo sucedido, pero ella ha cambiado su mentalidad para siempre y no quiere volver a ser sumisa ante la violencia. Esta revelación le resulta profundamente dolorosa y tiene dificultades para concentrarse en el trabajo académico. No obstante, obtiene una beca para pasar una estancia de investigación en la Universidad de Harvard y se muda nuevamente a los Estados Unidos.
Un día, Tara recibe la noticia de que sus padres irán a Harvard para "salvarla", es decir, para forzarla a arrepentirse y volver a vincularse plenamente con la familia. Durante su visita, viajan al Bosque Sagrado en Palmyra, Nueva York, con la esperanza de reconvertirla, ya que se trata de un espacio sagrado para el mormonismo, pero ella se niega con determinación. Al escuchar su negativa, Gene le asegura que Dios la castigará y se marcha rápidamente junto a Faye. Tras esta experiencia, Tara sufre una importante crisis psicológica. Tiene terrores nocturnos y ataques de pánico, mira la televisión todo el día y deja de trabajar en su tesis. En determinado momento, está segura de que no logrará terminar el doctorado. Todo mejora cuando pide asistencia psicológica en el servicio de asesoramiento de la universidad. En el proceso, vuelve algunas veces a Buck's Peak con la esperanza de reconciliarse con sus padres, pero esto resulta cada vez más improbable.
Finalmente, Tara termina su doctorado y se enorgullece por su logro, pero también se angustia porque, al elegir la vida académica, ha perdido el vínculo con sus padres y con algunos de sus hermanos. Sin embargo, en el proceso también ha conectado con otros miembros de la familia, como sus tías maternas, y ha sostenido una relación estrecha con algunos de sus hermanos. Por ejemplo, Tyler le demuestra su apoyo incondicional. Tara ve a su familia reunida por última vez tras la muerte de su abuela, motivo por el cual regresa a Idaho. En el funeral, ve a todos sus hermanos. A Gene y Faye apenas los ve desde lejos durante la ceremonia. En las líneas finales del libro, Tara pone énfasis en la importancia de aceptar el pasado y de reconocer que ahora es una nueva persona. Acepta que ha tomado la decisión de distanciarse de sus padres por su propio bien y que, aunque esto le resulte doloroso, es también un modo de construirse a sí misma. La protagonista asegura que su ser ha cambiado, que ha desarrollado un nuevo yo, y concluye que esa transformación se debe a la educación.