Mi nombre era Eileen

Mi nombre era Eileen Resumen

La novela narra en la voz de una mujer madura los hechos que vivió hace cincuenta años, durante su juventud, la semana antes de Navidad, y la última que pasó en casa antes de escapar y desaparecer.

En 1964, Eileen Dunlop es una joven de veinticuatro años que vive en un pueblo de Nueva Inglaterra con su padre alcohólico y trabaja en Moorehead, un reformatorio privado para adolescentes. Su padre la trata con desprecio y crueldad, y Eileen contrarresta su enojo y su vida gris con un carácter soñador, que la hace imaginar constantemente que huye de su casa en busca de una vida mejor.

El viernes, Eileen va a trabajar a Moorehead, como todos los días. Allí, los jóvenes son castigados y tratados con violencia, y Eileen debe impostar indiferencia para no revelar la impresión que eso le genera. Además, siente atracción por muchos de esos jóvenes, pero estos la ignoran por completo, y Eileen se desquita tratándolos con el mismo desprecio. A su vez, Eileen está enamorada de Randy, uno de los guardias de Moorehead, pero el hombre no parece notar su existencia. El sábado, como cada fin de semana, Eileen va con su auto hasta la casa del hombre y espía todo lo que hace.

El lunes en Moorehead se festeja la Navidad. Llegan a la cárcel un psiquiatra nuevo y una directora educativa nueva, Rebecca Saint John, una mujer hermosa y refinada que se muestra muy preocupada por los tratos que reciben los jóvenes en el reformatorio. Con sus cualidades, poco frecuentes en X-ville, Rebecca cautiva enseguida a Eileen. Como se muestra muy amable con ella, Eileen siente enseguida que, por primera vez, tiene una amiga de verdad. La llegada de Rebecca parece indicar que su vida por fin dará un vuelco, y podrá salir de su triste existencia. Por eso, se esfuerza por demostrar que es interesante, y no una chica más de pueblo.

El martes, Leonard Polk, un joven de catorce años encerrado en Moorehead por haber asesinado a su padre, recibe la visita de su madre, Rita Polk. Luego del encuentro, Rebecca se acerca a Leonard para consolarlo, y lo invita a seguir conversando en su despacho. Eileen siente celos, porque nota que hay un trato íntimo y equívoco entre ellos, e inventa una excusa para interrumpirlos. Entonces Rebecca la invita a ir a tomar algo esa noche y Eileen se siente feliz.

En el bar, Rebecca cautiva la atención de todos los hombres, quienes también se fijan en Eileen, por estar cerca de ella. Esto la hace sentirse importante por primera vez en su vida. Entre otras cosas, Rebecca le habla de Leonard Polk y de cómo esa familia oculta una oscuridad capaz de justificar un asesinato.

El día de Nochebuena, Rebecca invita a Eileen a su casa. Al llegar, la protagonista no encuentra lo que esperaba: ubicada en un barrio pobre en las afueras, la casa de Rebecca está sucia y en estado de abandono. Rebecca se muestra nerviosa y desencajada, y le cuenta a Eileen que Leonard Polk le confesó que mató a su padre porque este abusaba de él. Entonces, Rebecca le confiesa a Eileen que esa no es su casa, sino la de Rita Polk, a quien tiene secuestrada en el sótano, a la espera de que la mujer confiese su complicidad con los abusos de su hijo.

Obsesionada por ganarse el amor de Rebecca, e incapaz de identificar la gravedad de la situación, Eileen accede a ayudarla. Valiéndose del arma de su padre, consigue que la señora Polk confiese, pero el arma se dispara por accidente y hiere a Rita. En la desesperación porque las descubran, a Eileen se le ocurre matar a Rita y culpar a su padre borracho de su muerte. Aprovechándose de la situación, Rebecca le dice a Eileen que se lleve a Rita a su casa mientras ella se queda allí, limpiando toda evidencia. Eileen sueña con que su amiga se reúna con ella luego para huir juntas, pero eso nunca sucede.

Eileen huye de X-ville llevándose a Rita Polk inconsciente en su auto. En la carretera, se cruza con un animal que no la deja seguir avanzando. Entonces decide bajarse del auto y dejar allí encerrada a Rita Polk, sabiendo que morirá intoxicada por la combustión de la calefacción. Luego hace autostop, y un camión la recoge y la lleva a lo que la narradora define como una nueva y mejor vida en Nueva York.