Ante la ley

Ante la ley Ironía

Por · Editado por Natalia Boquet · Última revisión

La puerta de la Ley siempre está abierta, pero nunca se puede entrar.

Es irónico que el edificio de la Ley siempre tenga la puerta abierta, como invitando a pasar, pero que el campesino no pueda nunca atravesarla. Esta contradicción indica que, aunque la Ley se presenta como accesible, en realidad es inalcanzable para el hombre común.