-
1
¿Qué caracteriza al ciervo y qué función cumple en el relato?
El ciervo se caracteriza por tener una mirada que atrae a la protagonista, quien le atribuye cualidades extraordinarias. Además, ella encuentra en el animal la capacidad de comprender su "tristeza infinita" (71) como ningún hombre puede hacerlo.
Se trata de una figura muy significativa en el relato. La mirada del ciervo le ofrece calma a la protagonista, por lo que ella recurre a él en busca de ayuda. Por ejemplo, en una ocasión, comenta: "Pensé que ver al ciervo, y que el ciervo me mirara, podía ayudarme, y salí a buscarlo" (149). Por último, hacia el final de la novela, la protagonista sugiere que ocupará, metafóricamente, el lugar del ciervo: "El ciervo no aparecía y en cambio estaba yo" (154). Esto puede interpretarse como la conclusión de un proceso de identificación de la protagonista con aquel animal, con el que siente afinidad y con el que establece una conexión especial. Así, se sugiere la idea de que ella pierde atributos humanos, como las formas de socialización, por ejemplo, y adquiere características animales, que se relacionan con un modo de vida más instintivo y salvaje.
-
2
¿Cómo aparece caracterizado el entorno donde vive la protagonista?
El entorno donde vive la narradora aparece caracterizado como un lugar aislado, estancado y deshumanizante. La narradora se refiere a él, por ejemplo, como un “paraje perdido” (19) y "esta cloaca" (52), y describe a sus habitantes como "bestias" : "Los hombres acá preparan el invierno como las bestias. Nada nos distingue a unos de otros" (8). También se refiere a ellos como "bastardos": "no hay vecinos como los que necesito. Hay bastardos" (101). Su amante también se refiere al pueblo de manera despectiva, llamándolo: "este pozo, (…) este bicherío" (39). Además, la narradora subraya la idea de que no es un entorno apto para criar a un hijo: "Yo sola pude haber elegido para criar a mi hijo esta fauna llena de fans de punk rock consumidores de ácido, con moretones allá y acá producto de caídas accidentales y de lugares comunes de la autodestrucción" (21).
-
3
¿Cómo es la maternidad para la protagonista de Matate, amor?
La maternidad se presenta, generalmente, como una experiencia abrumadora y desagradable para la protagonista. La narradora afirma, por ejemplo: "es imposible hacer otra cosa que ser madre" (99), o "Ser madre es tan poco excitante" (101). La maternidad, tal como ella la experimenta, está en las antípodas de una maternidad idealizada. Vemos, además, que la protagonista se siente diferentes a las madres que ella misma considera dentro de la norma. Por ejemplo, comenta: "Las otras al segundo de parir suelen decir ya no imagino mi vida sin él, es como si hubiera estado desde siempre, pfff" (9).
-
4
¿Cómo aparece representado el lenguaje humano en la novela?
El lenguaje humano se caracteriza en la novela, principalmente, por ser insuficiente para la comunicación. La narradora afirma: “el idioma que hablan [los humanos] no alcanza” (71). Asimismo, se refiere a su incapacidad de encontrar las palabras para describir su “estado de encierro” (63). El lenguaje también aparece ridiculizado y vacío de sentido en una oportunidad en la que los vecinos buscan a la narradora y a su hijo en el bosque: "Bla bla bla o co co ri co da igual. Mejor harían en cerrar el pico. Los animales se zumban de ellos” (71). Finalmente, podemos ver, en más de una ocasión, que el lenguaje falla en la comunicación entre la narradora y su marido, mientras que, en su relación con su amante, parece ser innecesario o aborrecible. Por ejemplo, la narradora comenta a propósito de un encuentro con él: "Frente a frente, no dijimos nada, qué asco hablar" (152).
-
5
Explica el significado del bosque en Matate, amor.
En la novela, el bosque representa lo salvaje y lo instintivo, pero también es un espacio de refugio y de liberación. La protagonista busca refugio en el bosque en ocasiones en que se siente abrumada por las presiones sociales, como la noche de Navidad, en la que sus familiares políticos la importunan con preguntas sobre la crianza de su hijo y su situación financiera, o cuando la suegra la interroga sobre las actividades que realiza durante el día.
En el espacio del bosque, la protagonista parece liberarse de las normas sociales, transformarse y aunarse con la naturaleza. Por ejemplo, en una oportunidad en la que se encuentra en el bosque con su hijo, ellos adoptan comportamientos animales: “Imitamos los sonidos de los animales y fuimos parte de ellos” (70).